El panorama económico actual ha generado un nuevo efecto de Incertidumbre en las empresas, principalmente de las Pymes en el país. Esta incertidumbre generada al empresario, está generando que las compañías no conozcan cual es el rumbo adecuado a imponer en su negocio para que este funcione realmente, es decir, genere rentabilidad.

La gran mayoría de las empresas han llevado a cabo procesos de reestructuración operativa, principalmente mediante la reducción de costes laborales y de reestructuración financiera, mediante diferimiento de pagos, de su negocio. A su vez, generado por el efecto del Credit Crunch (Restricción Crediticia), provocando que las compañías busquen amortiguar mediante la financiación comercial de sus Proveedores Comerciales, ampliando y difiriendo los periodos medios de Pago (PMP).

Sin embargo, a pesar de haber adoptado todas estas medidas, el empresario no logra entender por qué no mejoran las perspectivas de su negocio y surgen los primeros síntomas de agotamiento empresarial. En esta situación es necesario que la sociedad se detenga a realizar una revisión profunda de los objetivos, estrategias y de los recursos disponibles, así como una planificación financiera para afrontar este escenario.

Las Pymes, generalmente, no gozan de una estructura organizativa dimensionada para afrontar la revisión periódica de objetivos, estrategias, control presupuestario, entre otros; focalizando gran parte de sus recursos en la resolución de problemas de la operativa general y diaria de la empresa.

El empresario, o gerente de la empresa, debe destinar su tiempo a la supervisión y gestión de su negocio, y no dedicarse en exclusiva a la parte financiera del mismo, la cual requiere de una formación especializada y de una alta dedicación. De este modo y con la finalidad de flexibilizar las funciones del área financiera surge la figura del Asesoramiento Financiero Permanente a empresas (Outsourcing Financiero).

La Figura del Outsourcing Financiero, generalmente, bajo un análisis y diagnóstico objetivo de la Empresa, identifica las ineficiencias y debilidades existentes en la Sociedad y, dado su conocimiento de situaciones similares en el mercado, propondrá e implementará secuencialmente las medidas necesarias que generen valor a la compañía. El carácter permanente del Asesoramiento Financiero es fundamental ya que permitirá la planificación y seguimiento de las medidas propuestas, detectando y corrigiendo a tiempo aquellas que se desvíen de los objetivos marcados en la compañía a corto y medio plazo.

El Asesoramiento Financiero Permanente y la Consultoría Estratégica (Outsourcing Financiero), se están convirtiendo en un apoyo estratégico al Empresario, siendo un elemento diferenciador y necesario para la optimización de los escasos Recursos Económico Financieros de la empresa y la maximización de la generación de valor de las mismas.